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Ciudad de Panamá

Incontinencia urinaria femenina

La incontinencia urinaria es un problema muy frecuente en las mujeres.  Por definición es la salida involuntaria de orina.  Puede estar asociada a la realización de esfuerzos físicos como correr, reír, toser, estornudar, saltar. En ese caso se llama incontinencia urinaria de esfuerzo.  En otros casos se asocia a una sensación de urgencia  y se llama incontinencia urinaria de urgencia.  También puede haber escape involuntario de orina cuando hay retención urinaria, en ese caso es incontinencia por rebosamiento.  Menos frecuente, pero también puede ocurrir, es la salida de orina por vagina, cuando hay una fistula vesicovaginal.

Cuando una paciente refiere que tiene escape de orina es sumamente importante determinar de que tipo de incontinencia se trata ya que los tratamientos son totalmente diferentes.

Lo primero es la historia clínica.  Hay que determinar en que situación se da el escape de orina, si se asocia a otros síntomas como sangre en la orina, ardor, micciones frecuentes, micciones nocturnas, fiebre, dolor pélvico o de espalda, chorro urinario lento, sensación de vaciamiento vesical incompleto. Verificar la cantidad de orina que escapa y si es necesario el uso de protección como  pads o pañales.  Hay que revisar los antecedentes médicos buscando enfermedades neurológicas, glaucoma, diabetes, asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica,  cirugías previas, traumatismos, medicamentos de uso regular, etc. La historia obstétrica evaluando el número de embarazos y partos, menopausia, uso de hormonas. Hábitos como el tabaquismo.

En el examen físico se incluye el examen pélvico evaluando si hay atrofia vaginal, quistes o divertículos suburetrales, prolapso de piso pélvico, hipermobilidad de la uretra.

Los exámenes básicos de inicio son análisis de orina, buscando infección o hematuria (sangre en orina), laboratorios de sangre como pruebas de función renal, glucosa en sangre, hemograma.   Ultrasonido renal y vesical, midiendo residuo postmiccional y uroflujometria.

Dependiendo de los hallazgos de la historia clínica y el examen físico puede decidirse realizar urodinamia,  cistograma, cistoscopia. La urodinamia es un examen para medir el funcionamiento de la vejiga, es dinámico.

En la urodinamia se determina la capacidad vesical, si hay contracciones no inhibidas, se mide la presión a la que ocurre el escape, el volumen de orina que escapa, si hay o no coordinación entre el musculo vesical y el esfínter urinario, si el vaciamiento vesical es completo o no. Se utilizan catéteres para medir las presiones vesical y abdominal y electrodos para registrar la contracción del esfínter urinario.  El cistograma, que puede ser simultaneo con la urodinamia, en ese caso se llama videourodinamia, se realiza llenado la vejiga con medio de contraste y tomando imágenes radiográficas durante el llenado y el vaciado vesical. La cistoscopia es un examen para evaluar anatomía de la uretra y la vejiga.  Con la cistoscopia se descarta tumor de vejiga, fistula vesicovaginal o vesicocolónica, estrechez uretral, divertículo o quiste suburetral.

Cuando se completa la evaluación y se ha determinado la causa de la incontinencia se procede entonces con el tratamiento.  Cuando es secundaria a otras patologías como infección urinaria o tumor, condición. Cuando la causa es estrechez uretral se realiza dilatación de la uretra generalmente combinada con estrógenos vaginales.  Casos graves pueden requerir uretroplastia. Si no se pueden realizar procedimientos  para liberar la obstrucción, por riesgo quirúrgico elevado u otra condición,  puede ser necesario cateterismo intermitente o sonda uretral a permanencia.

La incontinencia urinaria de urgencia se maneja con cambio en los hábitos alimenticios e ingesta de líquidos, medicamentos anticolinérgicos, agonistas beta, terapia de rehabilitación del piso pélvico, en casos refractarios se recurre a inyección intravesical de toxina botulínica o neuromodulación sacra.

La incontinencia urinaria de esfuerzo se puede mejorar con rehabilitación del piso pélvico, medicamentos inhibidores de la recaptura de serotonina y noradrenalina, estrógenos en crema vaginal si hay hipoestrogenismo, laser vaginal o cirugía.  La cirugía consiste en colocar una banda debajo de la uretra media para dar soporte a ese nivel o en casos muy extremos se puede requerir esfínter urinario artificial.

Dra. Leticia Ruíz
Urología

Publicado en: Dra. Leticia Ruiz, Urología
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